Por: Colaborador Invitado — 1 de abril, 2006

Mágicos y mundanos, tiernos e irreverentes, sutiles y grotescos, poéticos y banales. Asà resulta ser el trÃo de duendes Cuco, Mtitus y Kakas, protagonistas del más reciente espectáculo que se presenta en el Centro Cultural Helénico: ¿En duende está el misterio?
A partir de un trabajo que da mucha importancia a los lenguajes no verbales y añade a la música como un actor más, se logra una propuesta muy lúdica y no pocas veces lúcida que mantiene a los niños asidos a la sorpresa y la carcajada.
Por su estructura basada en el cabaret alemán previo a la segunda guerra mundial, asà como en el musical experimental que se hace off Broadway, el espectáculo prescinde de una historia propiamente dicha y se construye en torno a cuadros o números musicales sucesivos que en la mÃstica duende llaman “misteriosâ€. Cada misterio juega con un tema que de alguna manera se relaciona con el mundo infantil (que no es muy distinto del mundo duende), ya sea la alegrÃa, el temor a la oscuridad, la amistad o el juego mismo.
Los misterios se desarrollan gracias a una narración escénica donde el cuerpo del actor, el gesto, la guturalidad, el desplazamiento y las actitudes son la voz principal, pues el lenguaje verbal de los duendes es una jerigonza que suena a todos los idiomas (inglés, español, francés, italiano, alemán, blublublú) y a ninguno en particular, es decir, idioma duende que sin embargo nos resulta perfectamente comprensible. El resultado de esta mezcla de elementos logra un espectáculo entretenido, con un buen ritmo que incluso se toma sus descansos para enfatizar momentos nostálgicos (hay que oÃr el número solista de Kakas triste).
Una de las virtudes del espectáculo es cómo logra una gran empatÃa con los niños, principalmente los más pequeños, quienes gracias a su desenfadado gozo se convierten en puente para que los padres conecten con su propio niño interior y asÃ, todo el público sensibilizado, disfrute más las ocurrencias de estos tres singulares duendes.
Con buenas interpretaciones de los actores Lourdes Meraz, Monserrat Marañón y Andrés Carreño, este último co-autor y director de la obra también, los personajes muestran matices variados que mucho deben al clown y a la comedia del arte.
Pero sin duda uno de los elementos básicos de este espectáculo es la música en vivo que lo mismo ambienta que protagoniza, creada en una búsqueda moderna con reminiscencias de la música de cabaret, lúbrica y juguetona, misteriosa y alegre, lánguida y placentera. En este sentido se agradece el trabajo de los músicos Yurief Nieves, Juan Domingo Rogel, Odisea Valenzuela y Tareke Ortiz (la otra co-autora del espectáculo) por enriquecer el espectáculo con una propuesta que respeta y fomenta la inteligencia y la sensibilidad de los pequeños espectadores.
De hecho, la compañÃa en general apuesta con tal énfasis a la música y al trabajo actoral que la escenografÃa es casi inexistente (apenas una cobija-cortina variopinta) y el vestuario es el necesario para mostrarnos la personalidad de cada duende.
¿En duende está el misterio? es una gran oportunidad para que vayan al cabaret padres e hijos, familias completas, y como reza el programa de mano: niños inquietos, gritones y traviesos, aunque todos disfrutarán por igual, principalmente aquéllos que, como dicen los chamanes, tienen duende (pues aquà se hallarán entre iguales).
Un listado de enlaces a centros culturales, música, teatro, danza, infantiles, festivales y medios y más.