Las grandes voces de la estepa… Dmitri Hvorostovsky en Bellas Artes

Por: Enrique R. Mirabal — 2 de octubre, 2005

A finales de los ochenta, un cantante siberiano de veintitantos años, nacido en Krasnoyarsk en 1962, se daba a conocer en concursos de la ex -Unión Soviética y de Occidente. El último barítono rojo pero de cabello plateado, Dmitri Hvorostovsky, conquistaba Londres con su potente y profunda, a veces oscura, voz. De entonces a la fecha, el éxito no se detendría: el debut en los Estados Unidos y el fervor con que arremetió en las grandes casa de ópera europeas lo convirtieron en favorito de público y crítica así como de las más importantes disqueras.

Hvorostovsky comenzó, por obvias razones, cantando ópera rusa del siglo XIX –Thaikovsky, Glinka, Borodin– para después abarcar el siglo XX –Prokofiev, Shostakovich– y hasta la fecha estos compositores se mantienen como pilares de su repertorio pero no sólo se ocupa de lo dramático sino que también ofrece recitales y conciertos de música sacra y canciones tradicionales rusas. Con igual éxito y mayor proyección internacional, se acercó a la lírica italiana y convenció por dicción y emoción en el catálogo verdiano y en el de compositores como Caccini y Händel. De Verdi son famosas sus interpretaciones en Rigoletto, Trovador, Simón Boccanegra y Don Carlo, de las que hemos tenido la oportunidad de disfrutar algunos fragmentos en las visitas anteriores del barítono, precisamente en el recinto que lo cobijará en esta ocasión, el Palacio de Bellas Artes.

En esta ocasión, Hvorostovsky ha seleccionado para el concierto de gala inaugural de la Temporada de Invierno de la Orquesta Sinfónica Nacional, bajo la dirección de Enrique A. Diemecke, piezas nada comunes en los conciertos nacionales: las Canciones de Don Quijote a Dulcinea de Maurice Ravel, ejemplo inequívoco de la exquisita lírica francesa y, en especial, de las modulaciones impresionistas que identifican a su autor además de resultar muy ad hoc para festejar los 400 años de El Quijote. En el programa en el que se escucharán también fragmentos orquestales de Prokofiev y una composición nacional, Impulsos V de Córdoba, el barítono ruso cantará tres arias de la ópera El demonio de Rubinstein* y otras de El príncipe Igor de Borodin.

Como se podrá observar por el simple recuento de la selección del programa, nos espera un concierto muy particular, en primer lugar por la extraordinaria presencia del invitado de lujo que engalanará el Palacio y refrendará la calidad de los cantantes rusos de generaciones más recientes, a paso seguido de la euforia desatada por la soprano Anna Netrebko en su fuera de serie Julieta de Gounod; en segundo lugar, por la singularidad del repertorio y la posibilidad de escuchar música de Rubinstein, un olvidado compositor que fue eclipsado por el genio de Tchaikovsky y la pujanza del Grupo de los Cinco. Si vale la pena rescatar o no a Rubinstein , nada mejor que escucharlo y luego discernir. El príncipe Igor, ópera más conocida por sus Danzas Polovtzianas que por las arias y dúos de sus personajes principales, ahora podrá ser justipreciada por los fragmentos que entonará la estrella del programa.

El concierto inaugural tendrá lugar el viernes 7 de octubre a las 8 de la noche y el mismo programa se repetirá el domingo 9 al mediodía, ambos en la sede oficial de la OSN, el Palacio de Bellas Artes. En esta página , lo mantendremos informado de la programación completa de este ciclo de la Sinfónica que culmina en diciembre y que contará con otros invitados internacionales y obras que (casi) siempre serán de su interés.

* Anton Grigorievich Rubinstein (1829-1894) compositor, maestro y uno de los más grandes pianistas del siglo XIX. Compuso varios conciertos para piano, obras para piano solo, óperas (El demonio y Los macabeos), seis sinfonías, entre éstas, la Nª 2, El Océano, dedicada a Liszt. El demonio, con un libreto basado en un poema narrativo de Lermontov, fue una de las óperas rusas más representadas y favorita del gran Feodor Chaliapin. Tchaikovsky se inspiró en varios pasajes de esta obra para la creación de Eugenio Oneguin.

Los comentarios están cerrados.

Directorio

Un listado de enlaces a centros culturales, música, teatro, danza, infantiles, festivales y medios y más.

“Uno no debe permitirse salir al escenario sin estar preparado en cuanto al conocimiento del personaje que se interpreta, si el ballet tiene una historia hay que contarla y vivirla lo mas real posible. Como intérprete, el reto es hacer llegar y entender al público la historia solo con los movimientos del cuerpo”, Raúl Fernández, diciembre 2009.