
Por: Roberto Sosa — 6 de noviembre, 2009
Las luces se concentraron en la parte trasera del aforo del Auditorio Nacional, la música llenó el recinto, un saxofón dejó salir su melodÃa y el público se volvió en sus butacas para identificar a uno de los grandes saxofonistas: el Señor Kenny G.
Afuera la noche frÃa contrastaba con el calor humano dentro del recinto de Reforma… el concierto dio inicio a lo que resultó un recital inolvidable.
El pasado 3 de noviembre marcó el calendario; la cita de este talentoso artista fue una esplendida noche de talento y sensibilidad. Un grupo de virtuosos al encuentro de un conglomerado expectante, sensible y conocedor… asÃ, la magia se hizo presente desde el escenario hacia todo el público asistente. La interpretación delineó el momento inolvidable.
MelodÃas como: Havana, G–bop, Forever in love, se escucharon. El mejor momento, mientras caminaba entre los espectadores, brindo la nota más larga, una nota de largo aliento que duro casi diez minutos, algo que provocó los aplausos de los asistentes.
Kenny G tiene la marca mundial al dar una nota musical durante más de 47 minutos, técnica conocida entre los músicos como respiración circular. Más adelante explicó como logra esto: respira al mismo tiempo que sopla, y lo demostró acercándose al micrófono para que todos escucháramos cómo aspiraba al momento que salÃa la nota de su saxo.
El músico estuvo acompañado por un pianista, un bajista, un baterista, un percusionista y un guitarrista, hipnotizo a todos con Sabor a mi, y Bésame mucho, seguida por Cadenza, melodÃa en la cual resume 43 años de experiencia en éste género musical.
Cabe destacar el sólo que interpretó el percusionista Ron Powell, con las congas, los timbales y un pandero, un talentoso músico afroamericano que arrancó gritos de admiración entre el público femenino.
Un momento que gustó mucho fue cuando G interpretó a dúo con el inolvidable Louis Amnstrong, el tema Wonderfould world, esto fue posible con la ayuda de la tecnologÃa, ya que mientras se proyectaba un video con las imágenes del gran Louis cantando esta melodÃa, el sax empalmaba perfectamente con la romántica voz de inolvidable Satchmo.
Al final del concierto y como es costumbre, ante los aplausos de los espectadores, el gran saxo regresó para entonar una última melodÃa, un tema que en lo particular siento que fue un excelente colofón de una noche excepcional.
En solitario Kenny G extrajo a su instrumento, notas que emanaban desde el fondo de su ser, desde lo más sensible de su alma, una sensible pieza titulada Song bird, melodÃa que como él menciona… le cambió su vida.
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Excelentes comentarios Roberto, yo estube ahà y fue la 3era vez que fui a ver a Kenny G aquà en México, las dos anteriores fue en el Metropolitan en 2007 y 2008, gracias por tu excelente nota.