La Castañeda entre la nostalgia y una que otra llama de reventón en El Lunario

Por: Josué Romero — 5 de marzo, 2010

La Castañeda festeja 20 años de carrera en El Lunario del Auditorio Nacional el viernes 5 y el sábado 6 de marzo del 2010. En el Pabellón de Observación. Conocí a La Castañeda a en la década de los noventas. Lo primero que me sorprendió fue su lirica –el contenido de sus letras dirían sus integrantes en alguna ocasión– y, por ende, su propuesta musical.

Su concepto era más bien sencillo. Nada complicado pero si interesante: buscar en lo más profundo del hombre, sus procesos mentales, lo que lleva a la locura y la misma búsqueda de la identidad. Toda esta parafernalia la han conjugado con otras disciplinas como el performance, el teatro y la danza, para crear una propuesta diferente a todas las demás bandas.

Una de las características de esta agrupación rockera, originaria de la ciudad de México que se conformó en 1989, es que no se han repetido –cosa que le agradecemos–, musicalmente hablando, de un disco a otro, La Casta, siempre anda en busca de cosas diferentes y de nuevas propuestas.

En estos veinte años de trayectoria y con siete álbumes en su haber, en donde a pesar de que el concepto es el mismo, han jugado con nuevas variantes: Servicios Generales (1989); Servicios Generales II (1992); Globo Negro (1994); Hilo de Plata (1996); Trance (1999); Galería Acústica (2004); y Llama Doble (2006).

La Castañeda festeja 20 años de carrera en El Lunario del Auditorio Nacional el viernes 5 y el sábado 6 de marzo del 2010. En el Pabellón de Peligrosos. La Castañeda es uno de esos grupos que desde un principio sorprendió a propios y extraños. Para empezar tomó su nombre del primer manicomio inaugurado en la Ciudad de México por el presidente Porfirio Díaz.

Con este nombre a sus espaldas, sus miembros fundadores, Oswaldo de León, Salvador Moreno y Omar de León, fusionaron su rock teatral y sus letras –que ahondan en temas del hombre y su interior– con performances –algo nunca antes visto en ningún escenario nacional– lo que le dio un toque más visual y lleno de colorido a sus conciertos.

No dejo de sorprendernos cuando su primera producción Servicios Generales fue considera como una de las mejores –en la historia del rock nacional– lo que los llevó a firmar con BMG; por tal motivo, fueron invitados al Festival Danubio, realizado en Viena, Austria, donde filmaron su video, Viejo veneno, con el que obtuvieron el primer lugar en la Bienal Internacional de Video.

La Castañeda festeja 20 años de carrera en El Lunario del Auditorio Nacional el viernes 5 y el sábado 6 de marzo del 2010. Con Servicios Generales II, grabado en el Stagg Street Studio de Los Angeles, la banda recuperó rolas como Viejo veneno, La fiebre de Norma y Las profecías, que en su momento fueron considerados como “viejos himnos de batalla”.

Con Globo Negro, producido por Greg Edwars, reflejó la introspección en la esencia del hombre mismo. En El Hilo de Plata, —una joya sonora— todos los temas se desarrollan en espacio interior del cerebro, y asimismo, y con esta producción, los integrantes de La Castañeda protagonizaron un hecho sorprendente en el mundo de la música, pagaron por su carta de retiro, a su entonces casa discográfica.

Tras ese acto, la banda regreso a la escena musical, de manera independiente, con su trabajo Trance, que fue apadrinado por Oscar Chávez, con quien dieron vida al tema Nancy llaga.

Para festejar sus quince primaveras, la banda lanzó el CD-DVD Galería Acústica, que contuvo varios de sus éxitos en versiones desenchufadas.

La Castañeda festeja 20 años de carrera en El Lunario del Auditorio Nacional el viernes 5 y el sábado 6 de marzo del 2010 Hoy por hoy y en el marco de los veinte años de la agrupación, el actual quinteto conformado por el vocalista Salvador Moreno, la guitarra de Oswaldo De León, el bajista José Luis Escamilla “Pepo”, Felipe Maldonado en la batería y Omar De León en el teclado, promociona su más reciente álbum titulado Llama Doble (Primera Llama).

En el Pabellón de los Distinguidos. En este marco de celebración, La Castañeda festeja en el Lunario del Auditorio Nacional, el viernes 5 y el sábado 6 de marzo, punto de encuentro, para continuar con la demoledora garra musical y sus dos décadas de exitosa trayectoria musical.

Dos conciertos íntimos —aseguró la banda en conferencia de prensa— en donde van a mostrar el Lado B de La Castañeda, es decir, se van a escuchar temas poco representativos pero con su estilo; y con una lista de canciones que se basó en lo que su público les exige a través de su sitio en internet (www. http://www.lacasta.org.mx y http://www.lacastaneda.com.mx).

Sea como fuera, aseguraron, que este viernes y sábado escucharemos los mejores éxitos de La Castañeda como La fiebre de Norma, Gitano de mente, El loco, Cautivo de la calle, Viejo veneno, Cenit, La última noche, Noches de tu piel, La espina, Sueños, Luz nocturna, Cintia más allá, entre otros. El que esto escribe, no sabe si es una banda de culto, pero si considera que es una leyenda en el ámbito del rock nacional. En serio, no te puedes perder una o dos noches festejando con La Casta en el escenario de EL Lunario.

2 respuestas a “La Castañeda entre la nostalgia y una que otra llama de reventón en El Lunario”

  1. Vartz dice:

    Muy buena nota sobre la Casta.

    Y los conciertos fueron excelentes!!!
    Gracias Casta!

  2. monica dice:

    muy buena nota, me hizo escucharlos y me encanto,como siempre el critico nos da lineas muy buenas para salir a buscar diversion de calidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Directorio

Un listado de enlaces a centros culturales, música, teatro, danza, infantiles, festivales y medios y más.

“Uno no debe permitirse salir al escenario sin estar preparado en cuanto al conocimiento del personaje que se interpreta, si el ballet tiene una historia hay que contarla y vivirla lo mas real posible. Como intérprete, el reto es hacer llegar y entender al público la historia solo con los movimientos del cuerpo”, Raúl Fernández, diciembre 2009.