
Por: Arturo Carrasco — 18 de agosto, 2016
El tÃtulo que encabeza esta reseña no es para nada claro ni preciso, es más bien absurdo, pero a la vez inquietante, y está redactado asÃ, porque, además de genial, es una obra que no puede definirse más que con este tÃtulo, es decir, como una increÃble contradicción.
Que digan que estoy dormido: Revista teatral, es un proyecto que se estrenó en la ciudad de Xalapa, Veracruz, con mucho éxito. El tÃtulo de la obra remite a la famosa canción México, lindo y querido, pero también hace una critica al cinismo con que se ejerce el poder y al irresponsable comportamiento que tenemos como ciudadanos.
No se trata de un texto que busque quedar bien con nadie, lo contrario, es irreverente, directo y mordaz -lo cual puede llegar a ofender a las buenas consciencias-, y es por ésto, como ustedes comprenderán, no cualquiera pueda digerir, está escrito sin cortapisas. No cae en la ofensa o en la burla por si mismo, lo cual lo hace una pieza por demás interesante con un sentido bastante sarcástico que nos descubre una visión de nuestro paÃs que no todos queremos aceptar o reconocer, sin embargo es bastante certera.
Por supuesto que si hablamos de la narrativa teatral de Luis Enrique Gutiérrez Ortiz Monasterio, no se puede esperar que la verdad se esconda, la pluma de este agudo y perspicaz dramaturgo, que siempre genera ideas divergentes y bastante suspicases, una vez más logra de manera inteligente y divertida embarrarnos una poderosa crÃtica al poder, un análisis bastante folklórico donde cuestiona sobre qué estamos haciendo ante la devastadora irrealidad nacional…
Pero ¿de qué va esta puesta en escena dirigida por MartÃn Acosta?, pues aquà va la historia. Que digan que estoy dormido es un formato que se compone de varios sketches en los cuales cuatro actores representan diversos sucesos de la vida pública de nuestro México.
A través del uso de diferentes vestuarios e imágenes que los histriones se encargan de construir ante el público, sucesos como la desaparición de los 43 estudiantes de Atyozinapán; el problema del crimen organizado y la violencia que ha desatado; el cinismo y corrupción que caracteriza a nuestros polÃticos; o bien, la negligencia médica, las elecciones y hasta las acusaciones de pederastia que existen sobre diversos integrantes de la iglesia, además de otros tantos tópicos de nuestra cotidianeidad, son tratados en esta sÃntesis de humor negro que parte de la violencia y represión experimentada durante los últimos años en Veracruz.
“Que digan que estoy dormido, habla de una sociedad que permitió que sus figuras de autoridad –polÃtica, eclesiástica, empresarial, médica, etcétera– llegaran al fango moral en el que actualmente se revuelcan y nos hunden. Es una obra que nace en Veracruz, un estado que sin ser caso único en el paÃs, bien puede ser un ejemplo yugular de nuestra realidad nacional. Que digan que estoy dormido. Revista teatral es una comedia al fin, en la que es más fácil llorar que reÃr”, Luis Enrique Gutiérrez Ortiz Monasterio.
Un abordaje teatral que si bien deja de lado la sutileza, instala al espectador en ese espacio taciturno que apabulla a nuestra sociedad pero con esa buena dosis de sagacidad y ese tono tragicómico que siempre caracteriza la certera pluma de Monasterio, asà entre frases contundentes muy bien pintadas y cachetadas verbales nos habla de la tétrica situación que hoy precede nuestra identidad nacional.
Sin embargo, conforme avanza la trama, la carcajada -quizás sin pretenderlo- se transforma en una total disertación sobre la difÃcil situación que vive el paÃs y ante la cual, como lo dice el mismo tÃtulo de la obra, a veces quisiéramos mejor dormir que enfrentarla.
AsÃ, MartÃn Acosta, como buen director de escena, logra que la participación de Benjamin Castro, Laura Castro, Fernando de Ita y Leticia Valenzuela, con el apoyo de unas cuantas cajas –que lo mismo hacen de tarima que de mostrador o de casa–, sea suficiente para recrear, con la mejor de las artes, las escenas en las cuales se desarrollan las historias de esta tragicomedia musical a la mexicana. Porque, por cierto, si no basta el excelente trabajo que muestran los actores, les digo que además los cuatro bailan y cantan en el escenario.
Que digan que estoy dormido. Revista teatral, producida por Xalapa Hace Teatro (en coproducción con el Instituto Veracruzano de la Cultura), se presenta en el Teatro Sergio Magaña (de viernes a domingo, hasta el 4 de septiembre), una excelente obra que en verdad querido lector vale la pena ver pues además de pasar un rato muy entretenido, le hará pensar y reflexionar sobre esta inverosÃmil coyuntura polÃtica y social, esa que todos los dÃas se vive en el Estado de Veracruz y hasta en los pueblos más olvidados de la histórica República Méxicana. Fotos: Tania Victoria.
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Muchas gracias Tania.
Gracias Arturo!