Por: Enrique R. Mirabal — 30 de junio, 2016
Primer segmento de la Temporada Verano 2016 en la Sala Nezahualcóyotl…
Festiva y variada serÃan los mejores calificativos para esta 38ª Temporada de la Orquesta Sinfónica de MinerÃa (OSM) si obviamos, por razones conocidas, la excelencia de los músicos que, cada año, son escogidos entre los mejores ejecutantes de las orquestas mexicanas que no laboran en los meses de verano.
La música programada para las temporadas veraniegas en la Ciudad de México por la OSM ha estado marcada por ciclos según compositores y sus respectivos aniversarios de nacimiento o muerte, también por épocas y afinidades entre corrientes artÃsticas. En este 2016, la diversidad prevalece sobre la sorpresa y, aunque se anuncia el estreno mundial de una obra del cubano Paquito D’Rivera, no encontramos en la programación obras comisionadas por la Orquesta a compositores mexicanos que, es obvio, son estrenadas en los conciertos de cada temporada. Sin embargo, sà habrá un estreno mundial, Stars, obra comisionada por la Sinfónica de MinerÃa, en este caso, al norteamericano Adam Shoenberg.
El esquema del calendario para este año conserva la estructura habitual: un Concierto de apertura con tres fechas (viernes 1, sábado 2 y domingo 3 de julio) para que nadie se pierda esa perfecta degustación que abra el apetito para el resto de la estación.
El inicio, a cargo de la orquesta dirigida por su titular Carlos Miguel Prieto, descansa en piezas de gran aceptación: West Side Story de Bernstein y Rhapsody in blue de George Gershwin con Alex Brown al piano.
Paquito D’Rivera tocando el sax y el clarinete, no faltaba más, se acompaña por su banda (Oscar Stagnaro en el bajo, Diego Urcola, trompeta y trombón y Mark Walker en las percusiones) para interpretar El elefante y el payaso, además de otra composición del cubano, Bird with strings. D’Rivera acomete a otro compositor afÃn a sus postulados, Daniel Freiberg, con dos de sus composiciones que ensalzan la música latina, FantasÃa brasileña y Cronicas latinoamericanas.
Los pares de conciertos habituales, sábados a las 20:00 horas y los domingos a las 12 del mediodÃa, se extienden desde el 9 de julio hasta el 21 de agosto más un Concierto de Gala a manera de clausura, viernes 26, sábado 27 y domingo 28 de agosto, con invitados especiales: los virtuosos violinistas Philippe Quint y Vadim Gluzman, nacidos en la extinta (a medias) Unión Soviética.
Además de la New Orleans Black Chorale, dirigida por John Ware, que encantara al público en la pasada temporada de MinerÃa con los vibrantes números corales de Porgy and Bess de Gershwin.
De los conciertos de julio (sábado 9 y domingo 10), el primero rinde tributo a uno de los músicos capitales del siglo XX y de la historia de la música, Maurice Ravel (1875-1937). El programa inicia con La valse, ese maravilloso monumento al 3 por 4 vienés corregido y aumentado en este homenaje de Ravel al vals, es también una poética asimilación de los momentos que marcaron la vuelta del siglo, la Gran Guerra y el tránsito del post-romanticismo a la modernidad del siglo XX, con el impresionismo, el art nouveau y las vanguardias consiguientes.
La parte central se ocupa de sus creaciones para piano y orquesta: la primera obra, el Concierto para la mano izquierda, escrito expresamente para el pianista Paul Wittgenstein que habÃa perdido su brazo derecho en la Primera Guerra Mundial, después, el Concierto en sol mayor, a la usanza tradicional, escrito casi en paralelo con el concierto antes mencionado.
La lÃnea melódica de Ravel más sus recursos armónicos y tÃmbricos, de filiación impresionista o no (como enfatizaba el autor), manifiestan su impronta. El primero es más sombrÃo y el segundo, influenciado por la música norteamericana tan al uso en la Francia de entreguerras, se mueve con más vivacidad al ritmo evocado.
La tercera, Pavana para una infanta difunta es una temprana obra de Ravel escrita para piano y, como muchas otras piezas que escribiera para el teclado, el autor las fue orquestando para fortuna de directores sinfónicos y del público.
El cierre del programa le corresponde a Bolero, la piedra de toque raveliana para conocer la maestrÃa de la orquestación (La valse comparte este honor). Como dato adicional y de gran gozo para la OSM, los derechos de autor de este Bolero ya caducaron…pero , por favor, no lo programen a la menor provocación. La saturación ya alcanzó niveles de contingencia. El solista invitado para este segundo programa es el pianista italiano Benedetto Lupo.
El sábado 16 y el domingo 17 de julio tendremos un concierto temático mediterráneo compartido entre España e Italia aunque se cuelan dos rusos enamorados del colorido de ambas penÃnsulas. Noches en los jardines de España es un sugerente canto a los aromas y sonidos del sur de España, a través de los ojos y oÃdos de Manuel de Falla registrados en tres nocturnos para piano y orquesta.
La obra está dedicada al catalán Ricardo Viñes quien la estrenó. Curiosamente, Viñes tuvo a su cargo el estreno de la Pavana de Ravel en su original para piano. Dichoso Viñes, por consentido de estos genios. Otra gran intérprete, icónica, de las Noches… fue la querida Alicia de Larrocha. En este tercer concierto, oiremos a Falla a través de la sensibilidad del muy admirado bilbaÃno JoaquÃn Achúcarro al piano.
Las obras que complementan el programa son Capricho español de Rimski-Korsakov, el Capricho italiano de Tchaikovski y Los pinos de Roma de Respighi. Dirige el conductor invitado, antes segundo al mando, José Areán.
Los conciertos del 23 y 24 de julio con Paul McCreesh como director invitado, se conforman única y absolutamente con tres germanos, los austriacos Haydn y Mozart y el alemán con alma vienesa, Beethoven.
Dos sinfonÃas, la 88 de Haydn y la No. 8 de Beethoven (que nos explique un numerólogo la conjunción de 8s) abren y cierran, respectivamente la sesión. En el Ãnterin, el Concierto No. 5 de Mozart para violÃn y orquesta con Shari Mason, la concertino de la OSM, como solista. Ya era hora de que escucháramos a esta excelente intérprete en un concierto de ley y acompañada de las huestes a las que pide afinación cada noche o tarde con la OSM (y además con la Sinfónica Nacional).
Para finalizar el mes de julio, el israelà Lior Shambadal, invitado de la OFUNAM en fecha reciente, sube al podio para dirigir música alemana: hay que recordar que Shambadal fue alumno de Hans Swarowsky y ha dirigido orquestas alemanas con este y otros repertorios. El Concierto para corno favorito de los solistas de este instrumento, el No. 1 de Richard Strauss, será tocado por Andrew Bain.
En la segunda parte, escucharemos la SinfonÃa No. 7 de Anton Bruckner. Ambos compositores alemanes son considerados como seguidores (más que epÃgonos) de los principios estéticos y orquestales de Richard Wagner. Las extensas y complejas sinfonÃas de Bruckner requieren concentración y, sobre todo, sensibilidad e interés por parte del público que las escuche.
No se sustentan con melodÃas para tararear ni acompañar con los talones, son serias en serio. Tome usted las precauciones necesarias para evitar señoras con abanico a su alrededor o jóvenes inquietos revisando sus twitters.
Hasta aquà la primera parte de la Temporada 2016 de la Orquesta Sinfónica de MinerÃa, en la próxima colaboración, nos ocuparemos de hablar sobre los compositores, las obras y los invitados para el segundo segmento de agosto, un ciclo que ofrece una suculenta y variada selección de obras para que los asiduos a la Sala Nezahualcóyotl disfruten de la música en este Verano.
Un listado de enlaces a centros culturales, música, teatro, danza, infantiles, festivales y medios y más.
Deja un comentario